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Ante un divorcio con hijos aparece todo tipo de cuestiones a resolver. Una de ellas es la de cómo funciona la pensión de los alimentos. En Asencio Abogados queremos informar de la forma más complta posible. Si bien esta pensión está recogida en el artículo 142 del Código Civil. Destacando por tanto que se entiende por alimentos «todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica».

Habrá en todo momento que diferenciar el funcionamiento de la pensión de alimentos cuando se trata de una custodia exclusiva y cuando existe custodia compartida. Teniendo en cuenta dos parámetros antes experimentados:

  • En primer lugar saber que las necesidades de los hijos se concentran sobre todo en aquellos gastos que se refieren a alojamiento, manutención y gastos de escolarización.
  • Por otro, habrá que tener en cuenta la capacidad económica que tiene cada uno de los progenitores, teniendo en cuenta el régimen de custodia que tenga cada uno establecido.

El régimen de custodia exclusiva, la pensión de alimentos es la obligación que tiene el progenitor que no dispone de la custodia para con sus hijos mediante una cantidad pagada al cónyuge custodio. Se basará en cubrir aquellos gastos de alojamiento, manutención y educación.

Por otro lado, el régimen de guarda y custodia compartida hace que los gastos de alojamiento y manutención sean sufragados por el progenitor el tiempo que los menores se encuentren con el mismo. Los gastos escolares serán proporcionales a la capacidad económica que tenga cada uno de ellos.

En caso de contar con alguna duda, nuestros abogados matrimonialistas le atenderán en cualquier momento. Conseguir llegar a un acuerdo entre las partes siempre es posible. En casos donde influye la presencia de menores habrá que hacer un tratamiento mucho más sensible de la situación.

Contacte con nosotros ante cualquier duda.

A inicios de marzo tuvo lugar el I Observatorio de la Familia. Este estudio llevado a cabo por la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) ha sacado a la luz datos como que el 97% de los divorcios contenciosos de parejas con hijos presentan un alto nivel de conflicto. La causa suele estar en la utilización de la vivienda. Aquellas parejas que carecen de hijos suelen tener una separación mucho más tranquila, prueba de ello es que el porcentaje baja a 16%.

El objetivo de esta investigación ha sido que los abogados matrimonialistas lleven a cabo un análisis fiel de lo que sucede realmente en nuestro país. Una de las conclusiones más destacadas de estos datos ha sido el hecho de que los divorcios sin acuerdo tardan más de 3 años y medio en resolverse. Éstos son celebrados en juzgados de primera instancia y audiencias provinciales. El problema de ello reside en que no están especializados en asuntos de Derecho Familiar.

También existe un cambio en el tiempo que se dedica a los divorcios consensuados. Prueba de ello es que el 85% de mutuo acuerdo que tienen lugar en juzgados de primera instancia tardan menos de seis meses. Mientras que en ese tiempo tan solo se resuelven el 49% en aquellos de ámbito generalista.

La demora en la resolución de este tipo de trámites es, en ocasiones, todo un calvario. Prueba de ello es la gran cantidad de matrimonios que acaban creando un verdadero conflicto debido a la gran cantidad de tiempo que tardan en ponerle fin al proceso. Por ello la AEAFA pide la creación de la Jurisdicción especializada en Personas, Menores y Familia. El objetivo es que tanto jueves como fiscales y equipos psicosociales se encuentren especializados en este tema.

El Derecho Familiar es algo que a día de hoy afecta a toda la sociedad. En Asencio Abogados trabajamos para que estos trámites sean lo menos duros posibles. A la hora de acudir a abogados matrimonialistas en Sevilla, hay que tener en cuenta tanto la experiencia como el número de casos resueltos.

Una de las lecturas positivas ha sido el número de casos en los que el menor se adapta de forma favorable a la custodia compartida. Un 79% de los abogados afirman que se produce este cambio sin ningún tipo de alteración en la vida del menor.