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Cuando se produce la decisión de que un matrimonio ha llegado a su final aparecen todo tipo de cuestiones por resolver. Disponer de un abogado matrimonialista en Sevilla será una de las medidas más inteligentes para poder realizar un proceso de forma fácil y rápida.

La división de los bienes y el uso de la vivienda en el caso de tener hijos depende del tipo de custodia de menores y el poder adquisitivo de los padres.

La mejor manera para poder regular las consecuencias que tiene el divorcio es otorgar mediante escritura pública capitulaciones matrimoniales con las que podrás regular las consecuencias propias de la separación.

En este tipo de procedimientos en Asencio Abogados da especial importancia a qué ocurrirá con los bienes que tienen los cónyuges en común. Así como también dónde vivirán los hijos y con quién, en caso de que existan. En España este tipo de interrogantes se responden con el tipo de custodia de los menores y el poder adquisitivo que tengan cada uno de los cónyuges.

En el caso de existir custodia exclusiva y con relación a los bienes inmuebles, si la vivienda en la que vivía el matrimonio fue adquirida por uno de los cónyuges antes del matrimonio, con independencia de su régimen económico, seguirá siendo del mismo. En caso de tener hijos existe la posibilidad de que se le otorgue el derecho a poder usar la vivienda a que presente interés jurídico más necesitado y ostente la custodia de menores.

En el caso de guarda y custodia compartida de hijos menores de edad o en los supuestos en los que no haya hijos también puede otorgar, aunque sea por un tiempo limitado, el uso de la vivienda a favor del cónyuge con menor poder adquisitivo.

En estos casos lo mejor es acudir a un abogado matrimonialista en Sevilla como los que tenemos en nuestro gabinete para poder solucionar el trámite con éxito.

Si está buscando un servicio de abogado matrimonialista en Sevilla, Asencio Abogados es su mejor opción. Desde el inicio del confinamiento muchas parejas están viviendo sentimientos muy parecidos a los que con normalidad se dan durante julio o agosto. Pasar las 24 horas juntos acaba pasando factura, con el plus añadido de que actualmente no se puede disfrutar de los descansos en la playa o el chiringuito.
A ello debemos de sumar la gran cantidad de gente que ha perdido su empleo, lo cual ha hecho que aumente también la tensión en el hogar. En algunos hogares la convivencia se está convirtiendo en forzosa, creando situaciones de lo más violentas y haciendo que en muchos casos vuelvan a plantearse si se están realizando las cosas como deberían.
Por todos es sabido que en septiembre suele concentrarse el mayor número de demandas de disolución matrimonial. Casi el 30% de ellas se realizan en este mes. Siempre se ha asociado a los periodos vacacionales en familia, siendo las separaciones un daño colateral de tanto tiempo juntos. Aprovechando la vuelta a la rutina para ponerle fin a sus matrimonios.
Todo esto ha hecho que muchas familias busquen un abogado matrimonialista en Sevilla con el objetivo de informarse de los procesos a realizar para conseguir llevar a cabo su separación. El exceso de cohabitación aumenta la tensión y en muchos casos acaba por tomar decisiones que se llevaban planeando durante un tiempo.
Una vez pasados los cincuenta días es mayor aún el estrés que pueda haber en cualquier hogar. El pasar tantas horas rodeado de la familia y el hecho de que exista cierto desconocimiento sobre qué ocurrirá en un futuro hace aún más prematura la toma de este tipo de decisiones.
La desescalada traerá distintos cambios e incógnitas. Entre ellas se encuentra el hecho de si realmente habrá un repunte en el número de parejas que optarán por acabar con su matrimonio. Todo apunta a que septimembre se habrá adelantado durante esta jornada.